{"id":233998,"date":"2025-12-29T08:15:36","date_gmt":"2025-12-29T07:15:36","guid":{"rendered":"https:\/\/caffarel.hyppoweb.fr\/sin-categoria\/presencia-de-maria\/233998\/"},"modified":"2026-08-10T14:55:30","modified_gmt":"2026-08-10T12:55:30","slug":"presencia-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/presencia-de-maria\/","title":{"rendered":"Presencia de Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbfila\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<h1>Presencia de Mar\u00eda<\/h1>\n<p>Para comprender el lugar de Mar\u00eda en nuestra vida de oraci\u00f3n, primero hay que considerar la oraci\u00f3n de Mar\u00eda. Ser\u00eda presunci\u00f3n pretender inmiscuirse en la intimidad de amor entre el Dios infinitamente perfecto y la Virgen pur\u00edsima: es un Santo de los santos inviolable; solo se puede permanecer en el umbral, adorar, callar. Pero no est\u00e1 prohibido, sin violar el misterio, intentar vislumbrar algunos aspectos de esta oraci\u00f3n de la m\u00e1s santa de las criaturas.  <\/p>\n<p>Y sobre todo no piensen en la oraci\u00f3n de Mar\u00eda como en una realidad alejada en el tiempo y en el espacio. Nada es m\u00e1s actual y est\u00e1 a nuestro alcance. En presencia de la Alt\u00edsima Majestad, ella, la peque\u00f1a hija de los hombres, adora \u2014recoj\u00e1monos, rozamos el Misterio&#8230; Y despu\u00e9s canta, canta un pur\u00edsimo canto de alabanza a Aquel que se dign\u00f3 inclinarse sobre su peque\u00f1ez y hacer en ella y por ella grandes cosas. Atrev\u00e1monos a acercarnos, a deslizarnos en su oraci\u00f3n como quien penetra en la penumbra de una capilla.    <\/p>\n<p>Ella reza por sus innumerables hijos, o m\u00e1s bien reza en su nombre, pues es una manera excelente de rezar por aquellos a quienes se ama. Cu\u00e1ntos de estos hijos olvidan a su Dios, omiten agradecerle por sus dones, solicitar su perd\u00f3n, reconocer su soberan\u00eda. Pero afortunadamente la Madre est\u00e1 ah\u00ed y lo que ellos descuidan, ella lo hace en su lugar.  <\/p>\n<p>Totalmente atenta a cada uno, ella interviene por cada uno ante su Hijo, ofreciendo la oraci\u00f3n balbuciente de uno, la titubeante buena voluntad de otro; intercede por todos: por quien sufre, o a quien amenaza la tentaci\u00f3n, por quien se niega a Dios, por quien afronta la muerte&#8230;<\/p>\n<p>Es a la manera de las madres como ella reza. Quiero decir que lleva a su Dios a sus hijos, presentes y vivos en ella, que los ofrece, como anta\u00f1o entre sus brazos a aquel peque\u00f1ito que era el Hijo del Todopoderoso. <\/p>\n<p>A su pregunta: qu\u00e9 lugar ocupa Mar\u00eda en la oraci\u00f3n de los cat\u00f3licos, respondo primero, como ven, habl\u00e1ndoles del lugar que nosotros ocupamos en la suya. Es que nuestra mejor oraci\u00f3n es la que nuestra Madre hace en nuestro nombre y por nosotros. <\/p>\n<p>El cristiano que quiere rezar comienza, pues, arrodill\u00e1ndose junto a su Madre en oraci\u00f3n y cuando, ganado por el recogimiento de esta, entra por la oraci\u00f3n en la compa\u00f1\u00eda de su Dios, es el turno de Mar\u00eda de hacerse presente en su oraci\u00f3n. Porque si hay un espect\u00e1culo de la tierra que conmueve y alegra su coraz\u00f3n maternal, es ver a uno de los suyos intentar hablar al Se\u00f1or y escucharlo. Y como se protege con ambas manos una fr\u00e1gil llama del viento, Mar\u00eda con su oraci\u00f3n todopoderosa protege la oraci\u00f3n de su hijo.  <\/p>\n<p><cite>Henri Caffarel, Cahiers sur l&#8217;oraison, n.\u00ba 31<\/cite><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para comprender el lugar de Mar\u00eda en nuestra vida de oraci\u00f3n, primero hay que considerar la oraci\u00f3n de Mar\u00eda. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-233998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-virgen-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/233998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=233998"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/233998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":235799,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/233998\/revisions\/235799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=233998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=233998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=233998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}