{"id":234001,"date":"2025-12-29T08:13:28","date_gmt":"2025-12-29T07:13:28","guid":{"rendered":"https:\/\/caffarel.hyppoweb.fr\/sin-categoria\/vigilia-en-nazaret\/234001\/"},"modified":"2026-08-10T14:57:07","modified_gmt":"2026-08-10T12:57:07","slug":"vigilia-en-nazaret","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/vigilia-en-nazaret\/","title":{"rendered":"Vigilia en Nazaret"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbfila\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<h1>Vigilia en Nazaret<\/h1>\n<p>Jos\u00e9 y Mar\u00eda se aman. Y se aman con ese amor que unos a\u00f1os m\u00e1s tarde san Juan elogiar\u00e1, design\u00e1ndolo con el t\u00e9rmino griego de <em>\u00e1gape<\/em> (caridad); ese amor de Dios por el hombre y que se convierte en amor del hombre por Dios, cuando Dios se lo comunica. <\/p>\n<p>El \u00e1gape tiene esta caracter\u00edstica, nos ense\u00f1a san Juan, que siempre tiende a expresarse y a manifestarse. Por lo tanto, debemos pensar que los esposos de Nazaret conocen esas horas de intimidad en las que cada uno expresa lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismo y traduce en pobres palabras terrenales lo que, en su oraci\u00f3n, ha vislumbrado de Dios. <\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed que entre Jos\u00e9 y Mar\u00eda, compartiendo por amor sus riquezas espirituales, surge poco a poco la gran Presencia. Ella los cubre con su \u00absombra\u00bb. La \u00absombra\u00bb que hab\u00eda reposado sobre el Arca de la Alianza, envolvi\u00f3 a Mar\u00eda el d\u00eda de la Anunciaci\u00f3n. \u00abUbi caritas et amor, Deus ibi est\u00bb. Su alegr\u00eda es inmensa y serena, al abrirse juntos y comulgar juntos en el conocimiento de Dios.    <\/p>\n<p>Y sin duda le sucede a Jos\u00e9 ver a Mar\u00eda dejarse invadir por la Presencia, le parece que es transportada a otro mundo. Ella est\u00e1 all\u00ed, pero, al mismo tiempo, y es evidente para Jos\u00e9, est\u00e1 infinitamente lejos. Por la paz de su rostro \u2014a decir verdad, mucho m\u00e1s que una paz, es la serena felicidad eterna de Dios que se transparenta en un rostro de mujer maravillosamente puro\u2014 \u00e9l adivina, presiente el misterio que se vive en el alma de su esposa.  <\/p>\n<p>A su vez, Jos\u00e9 se siente absorbido por su Dios. Es como si se alejara poco a poco: lo que le rodea, la propia Mar\u00eda, desaparece. Dios se vuelve tan intensamente real, presente, se impone con tal evidencia a su mirada interior, que fuera de \u00c9l ya nada existe. La inmensa, la infinita soledad de Dios ha engullido a Jos\u00e9.   <\/p>\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Jes\u00fas dir\u00e1 que hay que \u00abdejar\u00bb, \u00abodiar\u00bb padre, madre, esposa y hasta la propia vida; Jos\u00e9 lo experimenta en esos minutos intensos: ya nada existe, ni siquiera \u00e9l mismo. Aquello a lo que aspiran todos los m\u00edsticos de todos los siglos: aniquilarse, pero en Dios, es lo que \u00e9l vive. \u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1 de Mar\u00eda! \u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1 de s\u00ed mismo! Solo con el Solo. No, m\u00e1s all\u00e1, perdido en el Solo. Solo Dios es: Jos\u00e9 est\u00e1 en \u00c9l, \u00c9l est\u00e1 en Jos\u00e9.      <\/p>\n<p>Todo asombrado, Jos\u00e9 se encuentra junto a Mar\u00eda: la noche ha ca\u00eddo, lo ba\u00f1a todo, \u00e9l percibe a su prometida, siempre inm\u00f3vil, como iluminada desde dentro. Lo que Juan el Bautista dir\u00e1 pronto, Jos\u00e9 lo experimenta frente a aquella a quien Dios ha arrebatado: \u00abEl que tiene la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, que est\u00e1 all\u00ed y lo oye, se alegra mucho con la voz del esposo. Tal es mi alegr\u00eda; ahora es perfecta\u00bb (Jn 3, 29). <\/p>\n<p>He aqu\u00ed que Mar\u00eda abre los ojos \u2014pozos de claridad\u2014, mira a Jos\u00e9, sonr\u00ede. \u00c9l se pregunta si esa sonrisa, si ese resplandor de inmensa ternura, se dirige realmente a \u00e9l o si no es m\u00e1s bien a ese Dios que, sin duda, a\u00fan no ha abandonado su mirada interior. <\/p>\n<p>Pero es a \u00e9l, es su nombre el que est\u00e1 en los labios de aquella a quien de repente ama con un amor como nuevo, de esa prometida que le llega del pa\u00eds de Dios, ba\u00f1ada de luz. Surgen en \u00e9l las palabras del pastor en el Cantar de los Cantares: \u00ab  <em>Toda hermosa eres, amada m\u00eda. \u00a1No hay en ti defecto alguno! <\/em> \u00bb (4, 7)<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es, pues, ese Dios celoso que pide \u00abodiar\u00bb todo, dejarlo todo, para sumergirse y perderse en el desierto de su Trascendencia, y que suscita entre estos dos seres un amor tan perfecto? \u00c9l sabe bien que al amarse as\u00ed el uno al otro lo encontrar\u00e1n de nuevo. \u00ab<em>Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios<\/em>\u00bb (1 Jn 4, 7). Y la gran soledad los volver\u00e1 a atrapar.   <\/p>\n<p>Jos\u00e9 y Mar\u00eda solo se aman para ayudarse mutuamente a penetrar m\u00e1s profundamente en la Soledad divina. Lejos de ser una pantalla \u2014por transparente que sea\u2014 cada uno es, para el otro, profeta del Dios celoso, invitando al otro a hacerse holocausto, a arrojarse al fuego devorador de la Presencia. <\/p>\n<p><cite>Henri Caffarel, Cahiers sur l&#8217;oraison, n.\u00ba 86 <\/cite><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 y Mar\u00eda se aman. 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