{"id":235693,"date":"2026-01-29T00:56:48","date_gmt":"2026-01-28T23:56:48","guid":{"rendered":"https:\/\/caffarel.hyppoweb.fr\/comme-le-pere-ma-envoye-je-vous-envoie\/"},"modified":"2026-09-15T10:22:29","modified_gmt":"2026-09-15T08:22:29","slug":"como-el-padre-me-envio-yo-los-envio-a-ustedes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.henri-caffarel.org\/es\/como-el-padre-me-envio-yo-los-envio-a-ustedes\/","title":{"rendered":"Como el Padre me env\u00edo, yo los env\u00edo a ustedes"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbfila\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb]<\/p>\n<h1>Como el Padre me env\u00edo, yo los env\u00edo a ustedes<\/h1>\n<p>Los hombres deben saber que tienen un Salvador junto a Dios para estar abiertos a su acci\u00f3n purificadora y santificadora. De ah\u00ed\u0301 la necesidad de que Cristo tuviera mensajeros entre ellos. No es s\u00f3lo una necesidad l\u00f3gica, es toda la pedagog\u00eda de Dios, tal como se revela en la Biblia.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos imaginar a estos enviados desprovistos de poderes y contentos de decir a los hombres: \u201cA\u0301branse por la fe a la gracia del Sen\u0303or. No podemos perdonarles sus pecados, pero recurran directamente a su misericordia; no podemos darles el Espi\u0301ritu Santo, pero pi\u0301danselo.\u201d<\/p>\n<p>Cristo quer\u00eda ma\u0301s y mejor. Decidi\u00f3\u0301 que sus representantes entre los hombres fueran como e\u0301l mismo: \u201c<em>Quien a ustedes escucha, a mi\u0301 me escucha<\/em>\u201d (Lc. 10, 16); \u201c<em>Quien a ustedes recibe, a mi\u0301 me recibe<\/em>\u201d (Mt. 10, 40). Quien los recibe, a mi\u0301 me recibe, no so\u0301lo porque me representan, como un embajador a su presidente; sino porque, en verdad, estoy presente en ustedes, hablando, actuando; por ustedes purifico, y por ustedes doy la vida&#8230; Asi\u0301 sus enviados, apo\u0301stoles y sacerdotes, no solo dicen bajo la influencia invisible de Cristo, sino que hablan y su palabra es eficaz porque es palabra de Cristo; actu\u0301an y sus gestos son creadores de lo divino, porque son actos de Cristo. No dicen: \u201cVayan a Cristo para que e\u0301l los absuelva\u201d, ni siquiera: \u201cQue Cristo los absuelva\u201d, ma\u0301s bien: \u201c<em>Yo los absuelvo<\/em>\u201d y: \u201c<em>Este es mi cuerpo<\/em>&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u00bfDeberi\u0301amos entonces renunciar a la visio\u0301n de Cristo en gloria actuando por si\u0301 mismo sobre los hombres para adoptar una concepcio\u0301n diferente?: la de los hombres, que seri\u0301an \u201cotros Cristos\u201d, continuando en el tiempo y en el espacio la obra iniciada por Jesu\u0301s durante su estancia entre nosotros. La fo\u0301rmula \u201cotro Cristo\u201d, para designar al sacerdote, es ciertamente tradicional, pero no debe malinterpretarse. So\u0301lo hay un Cristo, que esta\u0301 a la derecha del Padre; y cuando los sacerdotes hablan, bautizan, absuelven, consagran, es e\u0301l quien actu\u0301a, insertando su accio\u0301n en sus palabras y gestos. Aqui\u0301 encontramos una manera de hacer las cosas con la que Cristo nos habi\u0301a familiarizado durante su estadi\u0301a entre nosotros: su poder divino, para manifestarse, pasaba a trave\u0301s de su humanidad, por eso tomo\u0301 la mano de la pequen\u0303a muerta y le dijo: \u201cNin\u0303a, leva\u0301ntate\u201d; uso\u0301 un poco de barro para recuperar la vista (Jn. 9,6); una fuerza se le escapo\u0301 por los flecos de su manto para curar a la hemorroisa.<\/p>\n<p>Hoy se sirve de sus sacerdotes para llegar a los hombres. Son sus instrumentos, no instrumentos-cosas, sino personas-instrumentos, libres. La palabra instrumento es desagradable, pero tiene la ventaja de expresar claramente que los sacerdotes esta\u0301n en manos de Cristo que se<\/p>\n<p>sirve de ellos para actuar. Sin embargo hay una expresio\u0301n mejor: Los sacerdotes son sacramentos de Jesucristo; bajo su humanidad es E\u0301l quien esta\u0301 presente y activo: un sacramento, en efecto, es una realidad visible a trave\u0301s de la cual lo invisible se manifiesta y actu\u0301a.<\/p>\n<p>Asi\u0301, el cuerpo sacerdotal, los sacramentos de que dispone y las actividades que le son propias constituyen, en todo tiempo y lugar, el gran instrumento, el gran sacramento del que Cristo glorioso se sirve para realizar su obra entre los hombres. A trave\u0301s del cuerpo sacerdotal continu\u0301a su misio\u0301n de profeta hablando de Dios y en el nombre de Dios; a trave\u0301s del cuerpo sacerdotal continu\u0301a su misio\u0301n de sacerdote ofreciendo su sacrificio y santificando a los hombres; a trave\u0301s del cuerpo sacerdotal continu\u0301a su misio\u0301n de rey gobernando a su pueblo. En una palabra, a trave\u0301s del cuerpo sacerdotal edifica su iglesia.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, no todos pueden ser sacerdotes. Los sacerdotes deben pertenecer a la familia de Aaro\u0301n y ser elegido por Dios, es decir, deben estar unidos los Apo\u0301stoles y, a trave\u0301s de ellos, con Cristo, gracias a esta cadena ininterrumpida de la que los obispos son los eslabones. So\u0301lo aquel que ha recibido la imposicio\u0301n de las manos de un sucesor de los Apo\u0301stoles esta\u0301 investido de los poderes de Cristo, se convierte en Ungido de Dios, en un hombre de Dios.<\/p>\n<p>Nos queda hablar de la triple actividad profe\u0301tica, sacerdotal y pastoral de los sacerdotes.<\/p>\n<p><strong><em>El sacerdote \u2013 un profeta <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Segu\u0301n las estadi\u0301sticas, el nu\u0301mero de sacerdotes cato\u0301licos en el mundo se puede estimar en unos 400.000, equivale a decir, si estimamos la duracio\u0301n media de la actividad sacerdotal en cuarenta an\u0303os, que cada an\u0303o 10.000 jo\u0301venes escuchan la llamada de Cristo y responden a ella. Es impresionante constatar que, en el tumulto y la falta de atencio\u0301n a Dios de nuestro mundo contempora\u0301neo, la llamada del Sen\u0303or todavi\u0301a logra encontrar acceso a aquellos que E\u0301l ha discernido, elegido, preparado. Asi\u0301, desde hace veinte siglos se repite el mismo hecho: Jesu\u0301s pasa, fija sus ojos en un joven y lo arranca de su familia, de su profesio\u0301n, de sus ambiciones con estas palabras, siempre las mismas: \u201cVen y si\u0301gueme\u201d. \u201cEl elegido, como los descendientes de Levi\u0301, no tiene parte en la distribucio\u0301n y no son contados de la misma manera, incluso se le pide, que renuncie al amor y a la paternidad; pero como ellos e\u0301l recibe la admirable promesa: \u201c No tendra\u0301s posesio\u0301n de la tierra&#8230; soy yo quien soy tu herencia y tu dominio\u201d (Nu\u0301m.. 18, 20).<\/p>\n<p>Si el sen\u0303or encuentra siempre corazones dispuestos a entregarse, \u00a1cua\u0301ntos otros rechazan la llamada! \u00a1Cua\u0301ntos jo\u0301venes esta\u0301n encadenados por la riqueza! Padres que me leen, pregu\u0301ntense si esta\u0301n haciendo que sus hijos sean libres para responder al llamado de Cristo.<\/p>\n<p>Llamado, ungido con la uncio\u0301n del santo crisma acompan\u0303ado de la efusio\u0301n del Espi\u0301ritu Santo, el joven apo\u0301stol parte hacia Cristo, a trave\u0301s de su Iglesia, lo envi\u0301a. Este mandato que lo acredita entre tal poblacio\u0301n no debe inducirnos al error, es a toda la humanidad a quien mediante su ordenacio\u0301n el sacerdote es enviado espiritualmente.<\/p>\n<p>Esta parte de la humanidad que sera\u0301 su campo de accio\u0301n no es como un turista al que se acerca, ni como un extran\u0303o que vivira\u0301 alli\u0301: la traspasa, se hace presente alli\u0301 en el sentido ma\u0301s fuerte de la palabra, abraza sus penas, sus trabajos, sus ambiciones, se hace cargo de ello. Un tal padre Lebbe abandona su nacionalidad belga y se naturaliza chino. El padre Damia\u0301n acaba contrayendo lepra por vivir entre leprosos. Esta\u0301, en efecto, en la li\u0301nea de San Pablo, que declaro\u0301 que se habi\u0301a hecho judi\u0301o con los judi\u0301os, de\u0301bil con los de\u0301biles, para ganarlos a todos para el Evangelio (1 Cor. 9, 19ss.). \u00bfNo es el mismo espi\u0301ritu que habita en el corazo\u0301n de estos sacerdotes? Los de hoy sumergie\u0301ndose en lo ma\u0301s espeso y miserable de la humanidad, tanto en nuestros pai\u0301ses como en tierras lejanas.<\/p>\n<p>Ser todo para todos y al mismo tiempo permanecer separado porque es hombre de Dios, e\u0301sta es la paradoja de la vida aposto\u0301lica. Hombre de otro mundo, en medio de este mundo, hombre de Dios y hombre de hombres, el sacerdote siempre estara\u0301 acuartelado. Y su fidelidad sera\u0301 la de no negar ni a Dios ni a los hombres.<\/p>\n<p>Enviado, debe dar testimonio de Dios en un mundo que ignora a Dios. \u201cEs notable\u201d, observo\u0301 Leo\u0301n Bloy, que en una e\u0301poca en la que la informacio\u0301n meticulosa se convirtio\u0301 en la \u201cBruja\u201d del mundo, no haya un solo individuo que pueda dar a los hombres noticias de su Creador. \u201cLos sacerdotes son del linaje de los profetas. A ellos les declara el Sen\u0303or, como a Jeremi\u0301as: \u201cTu\u0301 sera\u0301s mi<\/p>\n<p>boca\u201d (Jer. 15, 19). Como los profetas, como Jesucristo, ellos son entre los hombres los vengadores de la Santidad de Dios, los celosos de su Gloria. Tambie\u0301n, ante todo, los testigos de su Amor: \u201cDios es amor\u201d (1 Jn. 4, 8), esta es la buena noticia que deben proclamar. Buenas noticias, terribles para algunos, porque si Dios es Amor, todo lo que rechaza el Amor queda fuera de Dios. De hecho, es otro aspecto de su misio\u0301n: expulsar el pecado, denunciarlo, no ciertamente para condenar a los hombres, sino para invitar al mundo pecador a volverse al u\u0301nico Salvador.<\/p>\n<p>De lo que acabamos de decir se desprende que su predicacio\u0301n no es la proclamacio\u0301n de ideas personales y originales, sino de la Palabra de Dios tal como esta\u0301 contenida en los Libros Sagrados, tal como la entiende y ensen\u0303a la Iglesia, tal como la asimilan en oracio\u0301n. \u201cServidores de la Palabra de Dios\u201d, uno de los ma\u0301s bellos ti\u0301tulos de gloria.<\/p>\n<p>Esta no es una misio\u0301n fa\u0301cil. La Palabra de Dios es un hierro candente, provoca descontento, odio, revuelta. Tambie\u0301n a veces es grande la tentacio\u0301n para el sacerdote de aclarar para no desagradar a los hombres. O permanecer en silencio, \u201cpero si ellos permanecen en silencio, dijo Jesu\u0301s, las piedras gritara\u0301n\u201d (Luc. 19, 40). O incluso tratar de alinearse: \u201cDespue\u0301s de todo, \u00a1no soy mejor que los dema\u0301s!\u201d suspiro\u0301 Eli\u0301as un di\u0301a de desa\u0301nimo. Pero el apo\u0301stol no puede permanecer en silencio ni retirarse: \u201c\u00a1Ay de mi\u0301, escribe San Pablo a los Corintios, si no anuncio el Evangelio!\u201d (1 Cor. 9, 16)<\/p>\n<p>Para hablar en nombre de Dios hay que conocer los pensamientos de Dios, presentarse ante e\u0301l, como Eli\u0301as: \u201cViva Yahve\u0301, \u00a1ante quien estoy!\u201d. Una oracio\u0301n de San Agusti\u0301n expresa bien lo que debe ser para el sacerdote esta bu\u0301squeda obstinada de los pensamientos divinos: \u00abEn la medida en que pude, en la medida en que tu\u0301 me diste el poder, te busque\u0301; desee\u0301 comprender con la inteligencia lo que crei\u0301a, y estudie\u0301 y trabaje\u0301 mucho. \u00a1Sen\u0303or, mi Dios, mi u\u0301nica esperanza, escu\u0301chame! No permitas que, por cansancio, deje de buscarte, sino haz que busque ardientemente tu Rostro. Dame la fuerza para buscarte, tu\u0301 que me has hecho encontrarte y que me has dado la esperanza de encontrarte cada vez ma\u0301s.\u00bb<\/p>\n<p>Quien persista en esta bu\u0301squeda dira\u0301 tambie\u0301n, tal vez, en el <em>\u201cdiario de un cura rural\u201d <\/em>de George Bernanos: \u201c<em>Cuando por casualidad el Sen\u0303or saca de mi\u0301 una palabra u\u0301til a las almas, la siento con el dan\u0303o que me hace<\/em>.\u201d Porque la Palabra de Dios esta\u0301 en el apo\u0301stol como un nin\u0303o que se va formando y que se mueve y que pide nacer. Experimentara\u0301 ma\u0301s de una vez a un San Pablo: \u201c<em>Mi predicacio\u0301n no tuvo nada de lenguaje persuasivo, pero el Espi\u0301ritu Santo se manifesto\u0301 con poder<\/em>\u201d (1 Cor. 1, 4). Ciertamente, no todos se dejara\u0301n convencer, pero en aquellos que lo aceptan, la Palabra del sacerdote se convertira\u0301 en Espi\u0301ritu y Vida, por sus labios Otro habra\u0301 hablado.<\/p>\n<p><strong><em>El sacerdote- un sacerdote <\/em><\/strong><\/p>\n<p>A trave\u0301s del sacerdote, su misionero y su profeta, Cristo llega a los hombres de todas las latitudes. Les anuncia al Dios del Amor, y que son pecadores y por tanto separados de E\u0301l, que sin embargo la salvacio\u0301n es posible despue\u0301s del gran Acontecimiento de la Historia Humana, el acontecimiento pascual: su muerte y su resurreccio\u0301n. Y que los convoca a todos a su gloria.<\/p>\n<p>Pero para llegar a E\u0301l no hay otro camino que el sacrificio, y ningu\u0301n otro sacrificio que el de la Cruz.<\/p>\n<p>Para los judi\u0301os so\u0301lo habi\u0301a un lugar para los sacrificios: Jerusale\u0301n y su Templo. Lo mismo para los cristianos: El Calvario. Pero mientras en el Templo los sacrificios se multiplicaban porque eran radicalmente imperfectos, los cristianos tienen un solo sacrificio porque E\u0301l es perfecto. De este sacrificio, Jesucristo es a la vez sacerdote y vi\u0301ctima. Por este sacrificio expresa en la carne de un hombre la ofrenda interior, el amor infinito de su corazo\u0301n de Hijo: \u201c<em>Desde toda la eternidad, efectivamente hubo un Dios infinitamente adorable, pero au\u0301n no habi\u0301a un adorador infinito, habi\u0301a ciertamente un Dios digno de ser amado y servido infinitamente, pero no habi\u0301a ningu\u0301n hombre, ni siervo capaz de prestar servicio y amor infinitos. Tu\u0301 eres ahora, oh, Jesu\u0301s, este adorador, este hombre, este servidor infinito en poder, en calidad, en dignidad, para satisfacer plenamente este deber y rendir este homenaje divino. Eres ese hombre que ama, adora y sirve a la Majestad Suprema como ella es digna de ser amada, servida y honrada<\/em>\u201d. (Be\u0301rulle, Grandeurs, Discours 2,12)<\/p>\n<p>Este sacrificio perfecto, no es so\u0301lo en su nombre sino en nombre de toda la humanidad que Cristo lo presento\u0301 al Padre.<\/p>\n<p>\u00bfQue\u0301 queda entonces por hacer por los hombres, ya que en su nombre se ha ofrecido un sacrificio, homenaje perfecto a la Santidad de Dios?<\/p>\n<p>El sacrificio de Cristo es perfecto, es cierto, y en un sentido no le falta nada, pero tambie\u0301n es cierto que en otro sentido le falta todo. Fue ofrecido para todos los hombres, pero cada uno au\u0301n debe ratificarlo, apropiarse de e\u0301l, hacerlo suyo. \u201cNecesitas un sacerdote\u201d, dijo Jesucristo a cada uno de los hombres: \u201cLes ofrezco mis servicios; necesitas una ofrenda: pongo mi cuerpo y mi sangre en tu mano. Pero no olvides que mi sacrificio no puede ser tuyo sin tu ofrenda interior, y en esto no puedo sustituirte\u201d.<\/p>\n<p>La misa es precisamente esta inimaginable propuesta de Cristo. Es su sacrificio puesto a nuestra disposicio\u0301n, porque bajo las especies o apariencias de pan y vino, es el Cuerpo y la Sangre de Cristo los que se ofrecen, porque bajo las apariencias del sacerdote, es Cristo quien oficia. Es en verdad el sacrificio de la cruz representado, renovado. Que los que creen en Cristo acudan a ella, no como un especta\u0301culo digno de presenciar, sino como una accio\u0301n en la que se coopera: que se apoderen de ella, que la hagan suya, que la ofrezcan como signo de su ofrenda interior. Los Justos de la antigua Ley so\u0301lo teni\u0301an para ofrecer to\u0301rtolas, corderos y toros; ellos tienen al Cordero de Dios. Los judi\u0301os so\u0301lo teni\u0301an hombres como mediadores; ellos tienen al Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Estas aproximadamente 400.000 misas que se celebran cada di\u0301a, en nuestras grandes catedrales o en las iglesias de los pai\u0301ses pobres, sobre los hielos polares, en el corazo\u0301n de A\u0301frica, o en los campos de concentracio\u0301n, es el sacrificio de Cristo convirtie\u0301ndose gradualmente en el de todos los hombres. El sacrificio de Cristo fue en el Calvario, y el gran Signo de su ofrenda interior, y el gran Acto, resumiendo todas las acciones de su vida; se convierte di\u0301a tras di\u0301a en el gran Signo del ofrecimiento interior de todos los cristianos, el gran Acto en el que se recapitulan todos los trabajos y todos los amores, todas las alegri\u0301as y todas las alabanzas de los hombres. Si se celebra en todas partes, si se lleva hasta los confines de la tierra, es para que nada se le escape; si se renueva cada di\u0301a, es para que los hombres, diariamente solicitados por las cosas de la tierra, sean puestos nuevamente en relacio\u0301n con el Padre, y que sus acciones cotidianas, pequen\u0303as o grandes, se integren en el sacrificio de Cristo. Asi\u0301 como todos los hombres deben formar en Cristo un solo Cuerpo, asi\u0301 sus innumerables acciones, un solo Acto, el Sacrificio de Cristo.<\/p>\n<p>Como en todo sacrificio, encontramos en el de Cristo un doble movimiento, uno ascendente y otro descendente. En e\u0301l convergen, como acabamos de ver, todas las ofrendas de los hombres para llegar al Padre. De e\u0301l resulta a los hombres la vida sobreabundante que Cristo quiere darles. Por la comunio\u0301n eucari\u0301stica y por todos los dema\u0301s sacramentos, sacramentales, bendiciones que preparan y prolongan la Eucaristi\u0301a, es la vida interior de Cristo la que se comunica a los hombres, es el Espi\u0301ritu del Hijo que viene en ellos para entonar la gran alabanza del hijo y celebrar su eterna accio\u0301n de gracias, su Eucaristi\u0301a.<\/p>\n<p>Esta gran liturgia se celebra desde hace veinte siglos; paso a paso esta\u0301 conquistando todas las razas, todas las civilizaciones. Es ella la que el profeta Malaqui\u0301as mostro\u0301 a sus contempora\u0301neos: \u201c<em>Desde donde sale el sol hasta el ocaso, en cambio, todas las naciones me respetan y en todo el mundo se ofrece a mi Nombre tanto el humo del incienso como una ofrenda pura, pues grande sera\u0301 mi nombre entre las naciones<\/em>\u201d (Mal. 1,11). Y si el mundo au\u0301n perdura, es para dejar que el sacrificio de Cristo penetre siempre ante el universo en todos sus rincones y sus profundidades, para suscitar por todas partes el gran sacrificio de alabanza y realizar un inmenso movimiento de liberacio\u0301n del pecado y de ascensio\u0301n hacia el Padre. Es el misterio pascual del mundo.<\/p>\n<p>Al sacerdote, a este pobre hijo de los hombres entre nosotros, le es concedido, gracias al Cristo glorioso que actu\u0301a por e\u0301l, ser el arti\u0301fice de esta prodigiosa conversio\u0301n del universo.<\/p>\n<p><strong><em>El sacerdote \u2013 un rey <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La Iglesia de Cristo, de la que acabamos de ver que el sacrificio eucari\u0301stico es al mismo tiempo su fuente, su centro y su acto, es esencialmente una realidad espiritual, invisible, compatible so\u0301lo por la fe. Pero tambie\u0301n es, en uno de sus aspectos, una realidad de la tierra y, por tanto, sujeta a las exigencias de las sociedades humanas. No puede prescindir de un poder que promulgue leyes, reglamentos, que juzgue, que tenga una administracio\u0301n.<\/p>\n<p>Debemos hablar ahora del poder de gobierno del cuerpo sacerdotal; la reaccio\u0301n de muchos fieles, cuando nos acercamos a esta funcio\u0301n del sacerdocio, es de desintere\u0301s. Si bien no se les<\/p>\n<p>escapa la importancia de las otras dos funciones, profe\u0301tica y sacerdotal, ven en esta tercera so\u0301lo una necesidad a la que deben resignarse. Y, sin embargo, Cristo no actu\u0301a menos en sus sacerdotes cuando gobiernan que cuando predican y ofician. El obispo que dirige una dio\u0301cesis no es, como algunos piensan, una especie de funcionario, un jefe de polici\u0301a. Por aquel que dirige, censura, aconseja, emprende, es Cristo quien actu\u0301a, y toda accio\u0301n de Cristo es santificadora. No es un intermediario que lo obstaculiza, sino ma\u0301s bien el medio por el cual sus diocesanos se conectan con Cristo. Entendemos, sin embargo, que los cristianos puedan tener dificultades para discernir la presencia de Cristo en el poder jurisdiccional de la jerarqui\u0301a. Porque en su ejercicio, este poder es el que involucra a la mayor parte de la humanidad; la historia de la iglesia lo muestra claramente. El hecho es que someterse a e\u0301l con espi\u0301ritu de fe abre uno al influjo vital de Cristo.<\/p>\n<p>Acabo de hablar como si la funcio\u0301n real de la Iglesia consistiera u\u0301nicamente en legislar, administrar, mandar. Es e\u0301ste el fin ma\u0301s alto: la santificacio\u0301n de las almas, la unidad de los fieles, la realizacio\u0301n del cuerpo mi\u0301stico; pero ella no es so\u0301lo eso. Es ante todo una tarea pastoral. \u201c<em>Tu\u0301 pastoreara\u0301s a mi pueblo<\/em>\u201d (2 Sam. 5, 2), dijo Dios a David \u201cel rey conforme a su corazo\u0301n\u201d. \u201c<em>Apacienta mis corderos&#8230; apacienta mis ovejas<\/em>\u201d, dijo Cristo a Pedro para confiarle la iglesia (Jn. 21, 15-17). Esta es la antigua imagen bi\u0301blica querida por el pueblo judi\u0301o que recordaba sus ori\u0301genes no\u0301madas, y especialmente por este pastor terrible y fascinante que durante cuarenta an\u0303os lo habi\u0301a conducido a trave\u0301s del desierto hacia la Tierra Prometida. Lo que expresa bien la necesidad, para el apo\u0301stol, de conducir a quienes le han sido confiados a las fuentes de la Vida que son la Palabra de Dios y los sacramentos, para defenderlos contra los errores y peligros y especialmente contra el Enemigo, que ronda alrededor del reban\u0303o buscando a quie\u0301n devorar; velar por la caridad que es ley y vi\u0301nculo de la comunidad cristiana unida por la Eucaristi\u0301a.<\/p>\n<p>\u00bfComo tendra\u0301 el sacerdote la paciencia y la fuerza para cumplir con todas estas responsabilidades si no unie\u0301ndose en la oracio\u0301n a aquel de quie\u0301n las recibio\u0301? Moise\u0301s se sumergio\u0301 en la soledad del Sinai\u0301 para conocer los deseos de Dios, Cristo escapo\u0301 al monte, durante la noche, para abrirse a la voluntad del Padre. Orar es el primer deber de todo pastor.<\/p>\n<p>Responsable de la comunidad, el sacerdote debe, sin embargo, conocer a cada uno de los suyos por su nombre. Es educador y su u\u0301nica educacio\u0301n es individual. Hasta que el alma alcance la santidad, su tarea no estara\u0301 terminada. Sin duda es el te\u0301rmino Padre el que, mejor que el de rey o pastor, expresa exactamente este aspecto de la misio\u0301n del sacerdote y revela su alma. \u00bfNo es adema\u0301s por esta paternidad espiritual que se le pide que renuncie a la paternidad humana? Su paternidad no debe ser demasiado imperfecta para que pueda decir, como el Sen\u0303or: \u201c<em>Quien me ve, tambie\u0301n ve a mi Padre<\/em>\u201d (Jn. 14,9). Sobre todo, debe ser misericordiosa porque es a e\u0301l primero a quien se dirige la recomendacio\u0301n: \u201c<em>Sean misericordiosos como su Padre celestial es misericordioso<\/em>\u201d. (Luc. 6,36)<\/p>\n<p>Desde el Papa hasta el u\u0301ltimo vicario, en todos los que participan del poder jurisdiccional de la Iglesia, el pueblo fiel debe poder encontrar la imagen, ma\u0301s que la imagen, el amor efectivo de aquel a quien designa la Carta a los Hebreos este te\u0301rmino: \u201cEl gran Pastor de las ovejas\u201d.<\/p>\n<p>Esta funcio\u0301n real-pastoral, como la funcio\u0301n profe\u0301tica, esta\u0301 enteramente orientada hacia la funcio\u0301n sacerdotal. Si el sacerdote anuncia la Palabra de Dios es para convocar el sacrificio eucari\u0301stico; si educa y gobierna, es para ayudar a que el pan eucari\u0301stico de fruto en los fieles y asi\u0301 reconducirlos al sacrificio de Cristo, en el que participara\u0301n ma\u0301s perfectamente. La misa esta\u0301 en el centro de la actividad del sacerdote como el sacrificio de Cristo esta\u0301 en el centro de la vida del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Este Hijo del Hombre que Daniel anuncio\u0301, que San Esteban contemplaba de pie a la derecha del Padre, un di\u0301a toda la humanidad lo vera\u0301 \u201c<em>aparecer sobre las nubes del cielo, con mucho poder y gloria<\/em>\u201d (Mt. 24, 30). Sera\u0301 inesperado y abrupto, \u201c<em>como el rela\u0301mpago que parte del Este y brilla hacia el Occidente<\/em>\u201d (Mt. 24, 27). Las palabras volvera\u0301n a la vida. Y E\u0301l se apoderara\u0301 del inmenso pueblo de los elegidos. Desplegando su eficacia, el poder de su sacrificio, que estaba como concentrado en su Humanidad gloriosa, transformara\u0301 \u201cnuestro cuerpo de miseria en un cuerpo semejante a su cuerpo de gloria\u201d (Fil. 3, 21) y renovara\u0301 el universo entero. Cristo entregara\u0301 a Dios Padre el Reino despue\u0301s de haber desarmado todas las estructuras, autoridades y fuerzas del Universo&#8230; Y cuando el<\/p>\n<p>universo le quede sometido, \u201c<em>el Hijo se sometera\u0301 a Aquel que le sometio\u0301 todas las cosas, para que en adelante Dios sea todo en todos<\/em>\u201d (1 Cor 15, 24 y 28).<\/p>\n<p>\u201cPara que Dios sea todo en todos.\u201d Palabras asombrosas para quienes recuerdan al Dios inaccesible del Sinai\u0301, el Dios tres veces santo de Isai\u0301as. Asi\u0301 llegara\u0301 un di\u0301a en que Dios y el hombre ya no sera\u0301n extran\u0303os el uno al otro sino i\u0301ntimos: el hombre en Dios y Dios en el hombre. Desde el ma\u0301s pequen\u0303o hasta el ma\u0301s grande, cada uno vivira\u0301 la vida misma de la Trinidad Eterna, generada por el Padre, iluminada por el Verbo, exultante de alegri\u0301a y amor en el Espi\u0301ritu Santo.<\/p>\n<p>Y sera\u0301 gloria del sacerdote, hombre de Dios, hombre de hombres de haber sido, por la fuerza de Cristo actuando en e\u0301l, arti\u0301fice de esta unio\u0301n firme de Dios y la humanidad.<\/p>\n<p><cite>Henri Caffarel, L&#8217;Anneau d&#8217;Or, n.\u00b0 63-64, Mayo-Agosto 1955 \u2013 Introduccio\u0301n al conocimiento del sacerdote<\/cite><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es preciso que los hombres sepan que tienen un Salvador junto a Dios, para que se abran a su acci\u00f3n purificadora y santificadora. 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