Su biografía

“Tengo nostalgia del monasterio! Tal vez si yo no hubiera tenido esa llamada, no habría sido un sacerdote preocupado por orar diariamente, quizá tampoco mi vida sacerdotal habría tenido gran fecundidad. ¡De verdad que yo atribuyo todo en mi vida a la oración !”

Henri Caffarel, Radioscopie, 1973

Henri Caffarel

La vida en tres periodos

Las fundaciones (1939 - 1949)

Henri Caffarel responde a la llamada de parejas que quieren vivir el sacramento del matrimonio: «La exigencia de santidad os concierne. Para responder a ella, tenéis un sacramento propio, el del matrimonio».

El número de grupos de hogares aumenta. Se da una orientación espiritual, cada vez más clara a medida que avanza el descubrimiento de la gracia del matrimonio.

Las publicaciones, Carta a los jóvenes hogares (1942), L’Anneau d’Or (1945), marcaron profundamente a muchísimas parejas y su repercusión superó ampliamente a los Equipos. El padre Henri Caffarel quería ser comprendido por todos para que la gracia del amor de Dios pudiera estar activa en todos. Quería que todos comprendieran la grandeza del matrimonio. El reto sigue siendo actual.

Un momento decisivo en la acción del padre Henri Caffarel fue la redacción y puesta en marcha, en 1947, de «La Carta de los Equipos de Nuestra Señora». Los medios que ofrece la Carta son exigentes. «Los Puntos Concretos de Esfuerzo», especialmente «el Deber de Sentarse», son característicos de la vida cotidiana de las parejas. «Habiendo captado el espíritu de los Equipos, no tendréis dificultad en aceptar su disciplina», dice el padre Henri Caffarel. Vivir el Evangelio en la vida de pareja, tal es «el camino de santidad».

En este mismo periodo, ven la luz dos nuevas fundaciones: la Agrupación Espiritual de Viudas, convertida en «Espérance et Vie» y «La Fraternité Notre-Dame de la Résurrection», Instituto secular de viudas. Como siempre, no tiene la «idea» de estas fundaciones: vienen a verle, le exponen el deseo de una vida santa; entonces él discierne, anima y acompaña.

Los tiempos de maduración (1950 - 1973)

Los Equipos de Nuestra Señora se desarrollan. Se establece una organización. Tienen lugar grandes encuentros: Lourdes en 1965, Roma en 1970… Es la ocasión para profundizar en la gracia del matrimonio y su grandeza. El padre Henri Caffarel insiste también en el enriquecimiento mutuo de los sacramentos del Orden y del Matrimonio: dos sacramentos «complementarios» para responder a la vocación del amor.

Los Equipos atraviesan grandes debates: ¿son un movimiento de iniciación o de perfección? Debe encontrarse el equilibrio entre estos dos aspectos. Surgen pruebas cuyo reto es la unidad del Movimiento y la libertad de los laicos, su originalidad y su personalidad. En este ámbito, el padre Henri Caffarel se mostró siempre en armonía con la Iglesia, a veces de forma ejemplar y valiente. Envía a todos los equipistas hacia su parroquia, su diócesis, su apostolado en su profesión y en el mundo.

A los 70 años, deja por iniciativa propia su servicio en los Equipos tras haberse asegurado de su sucesión.

La profundización (1973 - 1996)

En 1966, se le propone la casa de Troussures, de la que hace una “Casa de oración”; hasta 1995, organiza allí las “Semanas de oración”, durante las cuales, en silencio total, los participantes pasan seis días con el gran deseo de encontrar a Dios. Son innumerables los que han encontrado al Señor en la Casa de Oración de Troussures. La fecundidad del padre Henri Caffarel está inscrita en los corazones, en la relación única de cada uno con Dios. Su inmenso deseo era compartir la revelación que había tenido a los veinte años. Sus últimos años en Troussures muestran la fuente de donde brotaba todo en él.

El padre Henri Caffarel, un hombre de fe

Saber más sobre el padre Henri Caffarel?

  • Jean ALLEMAND, Henri Caffarel, Un hombre cautivo de Dios, PPC, 2000