El matrimonio
« El matrimonio cristiano no es solo el don recíproco del hombre y la mujer; es también el don de la pareja a Cristo. Desde ahora, en esta pareja que, al entregarse, se ha abierto a él, Cristo está presente. »
Henri Caffarel, Carta mensual de los Equipos de Nuestra Señora, abril de 1968
El sacramento del matrimonio

« Cuando Cristo une por su sacramento a un hombre y una mujer, es para fundar un santuario, ese santuario que es un matrimonio cristiano, donde El, Cristo, podrá celebrar, con esa pareja, el gran culto filial de alabanza, de adoración y de intercesión que El vino a instaurar sobre la tierra.»
Henri Caffarel, Carta mensual de los Equipos de Nuestra Señora, marzo de 1962
El sacramento del matrimonio
« El matrimonio – sacramento no es simplemente una imagen viva del misterio de Cristo y de la Iglesia en forma de un «retrato en un espejo». No solamente puede revelar este misterio, sino que lo contiene. La unión de Cristo y la Iglesia que encierra todo el Universo y que recobra toda el curso del tiempo permanece por lo tanto todo entero en la unión de dos corazones que se aman. Para que allá donde está el amor, allá también esté el secreto del mundo, allá está el misterio de Dios. »
El matrimonio, una gracia de Cristo
« Dos seres humanos se acercan el uno al otro. Ponen sus dos manos una en la otra, sus dos almas, sus dos vidas una en la otra. ¿Qué son? Remolinos de aspiraciones e instintos, tumultos de veleidades y desfallecimientos. ¿Qué se dan? Su humanidad tal como es, su vida tal como será: a medio camino entre el bien y el mal. Quienes los asisten y tienen « experiencia » sonríen ante « sus ilusiones » o los compadecen: saben que la vida se encarga de disipar las quimeras más generosas.
Y tendrían razón, si un Tercero no entrara en juego. Porque Cristo viene a sellar él mismo la unión de estas dos criaturas. Todo matrimonio, como todo sacramento, es conferido por Cristo. Poco importa que el sacerdote-testigo sea « Mons. Tal », « P. Cual » o un vicario sin renombre: es Cristo quien casa a los jóvenes esposos, y son ellos mismos quienes le sirven de ministros. Desde entonces, todo cambia. Esta unión humana, este amor de barro, el mismo Señor los asume. »
El matrimonio, camino de santidad
« ¿He logrado mostrar que el matrimonio, por sus exigencias y por sus riquezas, por sus victorias y por sus derrotas, y sobre todo por todas las gracias sacramentales que comporta, es realmente un camino hacia la santidad? Lo hemos visto: hace madurar el corazón humano por todo lo que requiere de dones y renuncias; favorece el crecimiento de la caridad en el hogar y en cada uno de los cónyuges, hasta llevarlos al umbral del encuentro personal con Cristo, verdadero punto de partida hacia la santidad. Si sucede que entonces se ve sacudida la comodidad de un amor conyugal todavía demasiado humano, es solo para hacer que los esposos accedan a un amor totalmente nuevo « en el Señor ».
Modelo: el hogar de María y José
« Al término de esta conferencia, quisiera dejaros ante el hogar de José y de María. No para haceros entender que la vida cristiana en el matrimonio exigiría una continencia total, sino para invitaros a contemplar el amor conyugal más perfecto. Este matrimonio tiene algo único: es la unión de dos seres previamente consagrados a Dios y que Dios se da el uno al otro; empiezan donde otros no llegan —y aún muy imperfectamente— sino tras un recorrido laborioso. Pero no por ello se aman menos, sino más. ¿Qué amor conyugal podría pretender rivalizar con el suyo? Se aman con el mismo amor de Dios: « La fuerza con la que te amo no es diferente de aquella por la que existes »; ¿no sirve esta frase de una heroína de Claudel para traducir su experiencia? ¿Les había dado Cristo la gran consigna que dejó a sus apóstoles: « Sed uno como mi Padre y yo somos uno »? No lo sé, pero es muy cierto que ese ideal lo realizaron mejor que nadie. Y por eso no hay modelo más alto, para los esposos que aspiran a la santidad, que el matrimonio de José y de María. »
Para profundizar
Imagen y Misterio
¿Qué es una imagen? Damos este nombre al simple boceto que representa una cosa o una persona. Un retrato en el que se ha trabajado durante mucho tiempo lo merece aún más.
Matrimonio, vocación de santidad
Un hogar que es consciente de su doble vocación de culto y misión.
El sacramento del matrimonio
Desde todos los puntos de la Cristiandad se oye la llamada de los hogares jóvenes.
Algunas obras sobre el matrimonio
El matrimonio, aventura de santidad. Grandes textos sobre el matrimonio, PPC, 2022
L’amour conjugal, chemin vers Dieu selon la pensée du père Henri Caffarel, París, Cerf, 2019
Aquí se presentan sus conclusiones, que muestran hasta qué punto el padre Henri Caffarel renovó el pensamiento de la Iglesia sobre la pareja y el matrimonio.

