La oración
Henri Caffarel, Cahiers sur l’oraison, n.º 197
En mi vida se lo debo todo a la oración
Su encuentro con Cristo es para el padre Henri Caffarel una llamada muy profunda a una vida de oración. En 1957 funda una revista, los Cahiers sur l’oraison. En 1966, abre en Troussures una Casa de Oración en la que imparte Semanas de oración durante 25 años. Multiplica las propuestas para dar a conocer y practicar la oración. Esta es el tema de muchas de sus obras. El padre Henri Caffarel dice de sí mismo: «En mi vida, se lo debo todo a la oración.» Quiere conducir a cada hombre a un encuentro diario con Cristo: la oración es una necesidad vital para todos hoy en día.
«Yo quisiera que cuando vayas a orar siempre tengas la fuerte convicción ser esperado: esperado por el Padre, por el Hijo, y por el Espíritu Santo, esperado por la Familia Trinitaria.»
Las enseñanzas sobre la oración
Tú eres esperado
Una sensación de desasosiego nos invade cuando, al llegar a una ciudad desconocida (a un puerto, a una estación, a un aeropuerto), vemos que nadie nos espera.
¿Qué es orar?
Nos ha parecido necesario ofrecerles, en este cuarto Cuaderno, una visión de conjunto sobre la oración.
Ya no soy yo el que ora
Comprendo perfectamente el sentimiento que te hace escribir: «Mi oración cotidiana me parece insignificante.

